sábado, 14 de julio de 2012







HOEGARDEN GRAND CRU


Grata experiencia ha sido degustar esta cerveza tan especial.

Siempre he sido un gran aficionado de la cerveza Hoegaarden clásica, la cerveza de trigo blanco, suave y fresca y de 4,9%.

Decidí comprar esta Hoegaarden Gran Cru esperando encontrar una cerveza de similares características a la clásica anteriormente descrita. Pues de eso nada. Me he topado con una cerveza con mucho cuerpo y personalidad. Nunca antes había probado una cerveza con estas características de aroma y sabor.

Su carta de presentación es la  siguiente:


Nacionalidad: Belga.
Alcohol: 8,5%
Botella: 33 cl.
Fermentación: Doble. Refermentada en su propio envase. 
Tipo: Golden Ale, es decir de rápida fermentación en contraposición a las denominadas lager(almacén en alemán) cuyo perido de fermentación oscila entre las 3 semanas y los 3 meses.

 ABRIENDO LA CERVEZA

Nada más servirla en la copa, ésta Gran Cru ya nos deja entrever parte de su potencial. Tiene una generosa espuma de densidad alta-media, no muy compacta ofreciendo un color blanco un poco manchado. 

Su aroma es potente. Solamente con olerla podemos hacernos una idea de que nos vamos a encontrar. Sin duda una cerveza que difiere de otras de nacionalidad belga por su fina textura.

Su color es amarillo sin mucho brillo. Tiene un aspecto turbio natural.

PRIMERA IMPRESION

Nada más probarla dejándola reposar en la boca, aparecen los matices de la Sra. Cru. El primer sabor que destaca es el afrutado, no excesivamente dulce pero con cierto sabor a albaricoque. También se puede encontrar un toque de miel muy ligero y agradable sin duda alguna.

Al tragarla es cuando esta cerveza nos deja ver sus entrañas y nos deleita con un sabor amargo contundente debido al cilantro. 

Me llama especial la atención el equilibrio entre el sabor suave , rico y dulce que impregna la parte delantera de lengua con el amargor producido en la parte posterior. El contraste que me he encontrado en este sentido es la gran sorpresa frente a la clásica de trigo blanco Hoegaarden  mucho más moderada en todos sus sentidos.

CONCLUSIÓN

Estamos ante una cerveza Belga notablemente diferente, capaz de sorprender y que deja un poso amargo muy rico sin ser excesivamente fuerte.  Buen contraste de sabores entre el dulce y el amargo, siendo sin duda su punto fuerte.

Recomendable para tomar: con amigos o viendo una buena carrera de Motos o F1.
Se puede acompañar con: Frutos secos.
Nunca acompañar con: Patatas fritas de bolsa.
Ideal para tomar con: Queso semicurado.
Ojito: A partir de la tercera porque una cuarta puede ser letal.
También se puede degustar en compañía de: LP -  Brian Setzer Orchesta "Baboom".

jueves, 5 de julio de 2012


Aquí está el primer pedido de cervezas Belgas. La duda es ¿por cual empiezo?